La revisión semanal conecta el registro diario con decisiones de mejora. Su objetivo no es encontrar una conclusión espectacular cada viernes, sino detectar desviaciones, mantener disciplina y decidir qué merece seguimiento.
1. Comprueba integridad de datos
Antes de analizar, revisa que las operaciones tengan estrategia, temporalidad, riesgo, costes, errores y notas necesarios. Un informe preciso sobre datos incompletos sigue siendo un informe incompleto.
2. Resume rendimiento y riesgo
- PnL neto y R total.
- Expectancy y Profit Factor si la muestra lo permite.
- Drawdown y rachas.
- Ganancia y pérdida media.
- Costes de ejecución.
3. Revisa proceso
Cuenta operaciones dentro/fuera del plan, errores repetidos, entradas impulsivas y gestión no prevista. Una semana rentable puede contener problemas de proceso que conviene corregir antes de que aparezcan en el PnL.
4. Busca un patrón, no diez
Selecciona uno o dos hallazgos con muestra suficiente. Cambiar varias reglas a la vez dificulta saber qué cambio produjo qué efecto.
5. Define una acción para la semana siguiente
La acción debe ser observable: “esperar confirmación X”, “no operar después del límite Y” o “registrar MFE en todos los trades”. Después mide cumplimiento.
