Registrar operaciones solo aporta valor si existe una rutina de revisión. Revisar demasiado poco puede dejar pasar patrones importantes; revisar cada pocas operaciones puede hacer que cambies reglas por ruido estadístico.
Revisión diaria: ejecución y errores
Al terminar la sesión, céntrate en completar datos y revisar calidad de ejecución: cumplimiento del plan, errores, contexto y cualquier diferencia entre riesgo previsto y real. No necesitas rediseñar tu estrategia cada día.
Revisión semanal: patrones operativos
Una semana permite observar concentración de errores, horarios, mercados y estrategias. Es un buen momento para detectar comportamientos repetidos y decidir una prioridad concreta para la semana siguiente.
Revisión mensual: métricas y evolución
Con una muestra mayor puedes comparar expectancy, Profit Factor, drawdown, win rate, R medio y resultados por grupos. Sigue mostrando el número de operaciones para evitar interpretar como estable un grupo pequeño.
Revisión más amplia: cambios de sistema
Los cambios estructurales de reglas o estrategias deberían apoyarse en una muestra más amplia que una sola semana. Una revisión trimestral o por bloque de operaciones puede servir para decidir qué mantener, eliminar o investigar.
Cinco preguntas para cada revisión
- ¿Qué hice según el plan?
- ¿Qué errores se repiten?
- ¿Qué grupos tienen muestra suficiente para compararse?
- ¿Qué cambió respecto al periodo anterior?
- ¿Cuál es una sola acción concreta que quiero medir en el siguiente periodo?
